Políticas públicas y programas preventivos exitosos (internacionales)

En distintos países del mundo se han implementado políticas públicas y programas preventivos exitosos que han demostrado eficacia en la reducción de la violencia, el crimen y la exclusión social. A continuación, se presentan algunos ejemplos internacionales destacados por su innovación, sostenibilidad y resultados medibles.

Uno de los casos más conocidos es el programa “Cure Violence”, originado en Chicago, Estados Unidos. Este modelo parte de una perspectiva de salud pública, considerando la violencia como una enfermedad contagiosa que puede ser interrumpida y tratada. El programa emplea a interruptores de violencia, individuos con credibilidad dentro de comunidades vulnerables, como exmiembros de pandillas que intervienen en conflictos antes de que escalen a hechos violentos. Además, se trabaja con campañas de concientización y seguimiento a personas en riesgo. Esta metodología ha logrado reducciones de entre un 30% y 70% en homicidios en zonas de implementación, siendo replicado con éxito en ciudades como Nueva York y Baltimore, así como en países como Honduras, Colombia, México y Sudáfrica.

En América Latina el programa “Bogotá Segura” en Colombia fue un referente regional. A finales de los 90, Bogotá presentaba elevados niveles de criminalidad. La estrategia combinó una gestión policial más eficiente, uso intensivo de tecnología para el mapeo del delito y cámaras de seguridad, así como programas sociales orientados a la educación, empleo y cultura. Se impulsó una fuerte campaña de “cultura ciudadana” y participación comunitaria para modificar normas de convivencia. Gracias a esta política integral, la capital colombiana logró reducir su tasa de homicidios en más del 60% en una década, siendo replicada como modelo en otras ciudades latinoamericanas.

Para darle un poco más de profundidad a este programa, pueden visitar el siguiente enlace: https://bogota.gov.co/mi-ciudad/seguridad/bogota-prepara-plan-para-combatir-la-inseguridad-y-delincuencia-2025

En Europa el programa “Juventud en Islandia” se convirtió en una referencia global en la prevención del consumo de sustancias en adolescentes. En los años 90, Islandia enfrentaba una grave problemática de uso de alcohol y drogas entre jóvenes. La estrategia incluyó un enfoque multisectorial que fortaleció el rol de las familias, impuso toques de queda, reguló la publicidad de sustancias y, especialmente promovió actividades extracurriculares gratuitas como el deporte, la música y el arte. También se firmaban contratos entre padres e hijos sobre normas de conducta. En dos décadas, el consumo de alcohol en adolescentes bajo de un 42% a un 5%, y el uso de tabaco y cannabis también disminuyó notablemente. Este modelo es actualmente promovido por la organización Planet Youth en más de 30 países.

Otro ejemplo significativo es el “Plan Quadrilha” en Portugal, centrado en la rehabilitación y reinserción de personas privadas de libertad. A partir de la reforma del enfoque penal en el país, se desarrolló un programa que utiliza el arte, la cultura y la formación técnica como herramientas de transformación personal. Se ofrecen talleres de teatro, música, danza, escritura y oficios, lo que permite a las personas privadas de libertad adquirir habilidades, reconstruir su identidad y preparar su regreso a la sociedad. Portugal destaca hoy por tener una de las tasas de reincidencia criminal más baja de Europa evidenciando el éxito de este tipo de enfoques humanistas y preventivos.

En el ámbito de la exclusión social destaca la política “Housing First” de Finlandia, orientada a erradicar la indigencia. A diferencia de otros modelos que condicionan el acceso a la vivienda al cumplimiento de ciertos requisitos como abstinencia o empleo, este programa otorga primero una vivienda digna y estable y luego brinda apoyo psicosocial y servicios de salud, terapia y acompañamiento laboral. Este enfoque reconoce la vivienda como un derecho humano fundamental. Como resultado, Finlandia es el único país europeo donde la población sin hogar ha disminuido de manera sostenida, con una tasa de retorno a la calle significativamente menor que en otros modelos tradicionales.

Finalmente, en Australia los “Police and Community Youth Clubs”, representan un exitoso programa de prevención de la delincuencia juvenil y fortalecimiento de la relación entre la policía y la comunidad. A través de estos clubes, gestionados en conjunto por la policía y líderes comunitarios, los jóvenes pueden participar en actividades deportivas, talleres educativos, orientación vocacional y mentorías. Esta iniciativa ha permitido reducir los niveles de criminalidad juvenil y mejorar la percepción social de las fuerzas policiales, fomentando la confianza y la corresponsabilidad en la construcción de comunidades seguras.

Estos programas, aunque diversos en su enfoque y contexto, comparten elementos fundamentales: el trabajo interdisciplinario, la participación activa de la comunidad, el enfoque preventivo y la garantía de derechos como base para combatir la violencia, el crimen y la exclusión social. Representan modelos inspiradores que pueden ser adaptados a otras realidades, incluyendo la centroamericana, con el fin de fortalecer la seguridad y el bienestar social desde una perspectiva integral.

Un elemento como en todos estos programas es el enfoque preventivo y multidisciplinario, que va más allá de la simple reacción punitiva ante el delito. Estas estrategias se centran en atacar las causas estructurales de la violencia, como lo es la pobreza, la falta de oportunidades, la exclusión educativa y la desintegración familiar, esto mediante acciones educativas, culturales, urbanísticas y sociales. Asimismo, resaltan la importancia fortalecer el tejido social y comunitario, devolver la confianza en las instituciones y promover la participación activa de los ciudadanos.

Otro punto clave es la inversión en la dignidad humana, como se evidencia en los programas de rehabilitación y reintegración social en Portugal o la política de vivienda en Finlandia. Cuando el Estado prioriza el bienestar integral y la inclusión, incluso las personas en situación de vulnerabilidad extrema logran procesos sostenibles de cambio personal y social. Por su parte, la experiencia australiana demuestra que la construcción de la seguridad también se logra con vínculos positivos entre juventud y policía, mediante espacios de encuentro, respeto y desarrollo.

En conjunto, estos modelos permiten afirmar que la prevención de la violencia y el crimen no solo es deseable, sino viable cuando existe voluntad política, respaldo técnico y compromiso social. Costa Rica y otros países de la región pueden aprender de estas experiencias para diseñar respuestas propias, contextualizadas, pero inspiradas en principios universales: respeto por la vida, justicia social y desarrollo humano.

Referencias bibliográficas

Galán, C. (2024). Bogotá camina segura. Plan Distrital de Desarrollo. https://www.sdp.gov.co/sites/default/files/articulado_-_pdd_2024_-_2028_versionfinal.pdf

Pleace, N. (2016). Guía Housing First. https://housingfirsteurope.eu/wp-content/uploads/2021/12/Gui%CC%81a-Housing-First-Europa.pdf

Ransford, C, Decker, B, Cruz, G, Sánchez, F & Slutkin, G. (2017). El modelo Cure Violence: reducción de la violencia en San Pedro Sula (Honduras). Revista CIDOB. https://www.cidob.org/sites/default/files/2024-07/179-206_CHARLES%20RANSFORD%2C%20R.%20BRENT%20DECKER%2C%20GUADALUPE%20M.%20CRUZ%2C%20FRANCISCO%20S%C3%81NCHEZ%20Y%20GARY%20SLUTKIN.pdf

Ros, P. (2020). La prevención es posible. El modelo islandés Planet Youth y su implementación en Cataluña. https://www.aepap.org/sites/default/files/documento/archivos-adjuntos/congreso2020/23-32_la_prevencion_es_posible.pdf

Comentarios

Entradas populares de este blog

Prevención en delitos informáticos para poblaciones vulnerables

Prevención en delitos de violencia de género e intrafamiliar

Prevención en entornos escolares